Una nave industrial de gran escala, organizada en 8 pórticos metálicos. Cada material cumple el rol donde rinde mejor: bases aisladas y encadenados de hormigón armado toman el contacto con el suelo, y en elevación la estructura es enteramente metálica: columnas de tubos estructurales, cerchas de cubierta, correas y largueros conformados en frío, y cruces de tirantes en cubierta y laterales que rigidizan el conjunto frente al viento.
El entrepiso, pensado para uso industrial pesado, exigió columnas y vigas de mayor porte que el resto de la nave. El resultado es un edificio de grandes luces y montaje rápido, con la robustez concentrada exactamente donde las cargas lo piden.






